A la hora de diseñar una etiqueta adhesiva existen ciertos errores comunes que se cometen en cuanto a la elección de los colores. Desde Embalán Ibérica queremos ayudarte a evitarlos.
Los colores y su significado
A lo largo de los años, socialmente se le han asignado distintos significados a los colores, y eso es algo que debemos tener en cuenta a la hora de elegir una paleta que represente adecuadamente lo que queremos transmitir. Un ejemplo muy claro de esto es cómo el color azul se ha asociado siempre al agua, o el color rojo al fuego.
¿Qué errores comunes se cometen?
Un error habitual es la cantidad de colores que hay en una misma etiqueta cuyo diseño es simple, a veces menos es más, y un diseño con una correcta elección de colores quedará más limpio y agradable a la vista. Por otro lado, en ocasiones tenemos en mente utilizar los colores que más nos gustan sin pararnos a pensar en si representan adecuadamente el producto o servicio que ofrecemos, o en si consiguen hacer destacar positivamente dicho producto. Por ejemplo, si estamos intentando vender un vino blanco no utilizaríamos el color granate para ello.
Otro factor importante a evitar es elegir colores que no combinan entre ellos. No todos los colores encajan entre sí, y saber cual es la mejor combinación de colores es muy sencillo.
¿Qué podemos hacer para evitar una mala elección de colores?
Una forma muy sencilla para evitar elegir colores que no combinen entre sí sería utilizar el círculo cromático. En él podremos ver reflejados qué colores son complementarios y cuáles no.
Los colores complementarios son aquellos que se sitúan uno frente al otro en el círculo cromático o rueda de color (rojo y verde // azul y amarillo…).


